Pabellón
Nacional
El
Pabellón Nacional es el adoptado por las
leyes del 16 de diciembre de 1828 y 12 de
julio de 1830. Sus colores son el blanco y
el azul, teniendo el sol, que ocupa el
cuadro, color oro. La bandera tiene las
siguientes proporciones: el largo y el ancho
están en relación de 3 a 2 y el espacio que
contiene el sol consiste en un cuadro en la
parte superior, junto al asta, que llega
hasta la sexta franja, exclusive, de color
azul. La primera franja y la última son de
color blanco. El dibujo del sol consiste en
un círculo radiante, con cara, orlado de
dieciséis. El sol tiene un diámetro de 11/15
del cuadro blanco.
El día 19 de
junio de cada año, todo ciudadano natural o
legal del Uruguay, está obligado a prestar
juramento de fidelidad a la Bandera
Nacional, en acto público y solemne. Allí se
le toma el juramento que expresa:
"¿Juráis honrar vuestra Patria, con la
práctica constante de una vida digna,
consagrada al ejercicio del bien para
vosotros y vuestros semejantes; defender con
sacrificio de vuestra vida si fuere preciso,
la Constitución y las leyes de la República,
el honor y la integridad de la Nación y sus
instituciones democráticas, todo lo cual
simboliza esta Bandera?".
A lo que, al prestar el juramento se
contesta:
¡Sí, lo juro!
Escudo de
Armas del Estado
El
Escudo es el aprobado por leyes del 19 de
marzo de 1829, del 12 de julio de 1906 y del
decreto de 26 de octubre de 1908. El modelo
oficial del escudo, corresponde al
presentado por el Sr. Miguel H. Coppetti.
El Escudo,
tiene la siguiente conformación:
-
Un óvalo
dividido en cuatro cuarteles y coronado
por un sol.
-
Una
balanza como símbolo de la igualdad y la
justicia, colocada sobre esmalte azul en
el cuartel superior de la izquierda.
-
En el
cuartel superior de la derecha el Cerro
de Montevideo, como símbolo de fuerza,
en campo de plata.
-
En el
cuartel inferior de la izquierda, un
caballo suelto como símbolo de libertad
en campo de plata.
-
En el
cuartel inferior de la derecha, sobre
esmalte azul, un buey, como símbolo de
abundancia.
-
Dicho
óvalo será orlado por dos ramas de olivo
y de laurel unidas a la base por un
lazo, azul celeste.
Himno
Nacional (música -
mp3)
El Himno
Nacional es el aprobado por los decretos del
8 de julio de 1833, 12 de julio de 1845, 25
de julio de 1848 y 26 de julio de 1848, más
disposiciones concordantes e instrumentación
aprobada por resolución del 20 de mayo de
1938. El autor de la letra del Himno
Nacional es D. Francisco Acuña de Figueroa,
mientras que la música fue compuesta por D.
Fernando Quijano. Posteriormente, se
hicieron adecuaciones de instrumentación
musical a cargo del maestro Gerardo Grasso y
el maestro Benone Calcavecchia.
Coro
¡Orientales,
la patria o la tumba!
¡Libertad o con gloria morir!
Es el voto que el alma pronuncia,
y que heroicos sabremos cumplir!
¡Libertad,
libertad, Orientales!,
este grito a la Patria salvó
que a sus bravos en fieras batallas,
de entusiasmo sublime inflamó.
De este don sacrosanto la gloria
merecimos ¡Tiranos temblad!
¡Libertad en la lid clamaremos,
y muriendo, también libertad!
Dominado la
Iberia dos mundos
ostentaba su altivo poder,
y a sus plantas cautivo yacía
el Oriente sin nombre ni ser:
más, repente sus hierros trozando
ante el dogma que Mayo inspiró,
entre libres, y déspotas fieros,
un abismo sin puente se vio.
Su trozada
cadena por armas,
por escudo su pecho en la lid,
de su arrojo soberbio temblaron
los feudales campeones del Cid:
en los valles, montañas y selvas
se acometen con muda altivez,
retumbando con fiero estampido
las cavernas y el cielo a la vez.
Al estruendo
que en torno resuena
de Atahualpa la tumba se abrió,
Y batiendo sañudo las palmas
su esqueleto, ¡venganza! gritó:
los patriotas el eco grandioso
se electrizan en fuego marcial,
y en su enseña más vivo relumbra
de los incas el Dios inmortal.
Largo tiempo,
con varia fortuna,
batallaron liberto, y señor,
disputando la tierra sangrienta
palmo a palmo con ciego furor.
La justicia por último, vence
domeñando las iras de un Rey;
y ante el mundo la Patria indomable
inaugura su enseña, y su ley.
Orientales
mirad la bandera,
de heroísmo fulgente crisol;
nuestras lanzas defienden su brillo,
¡nadie insulte la imagen del sol!
De los fueros civiles el goce
sostengamos; y el código fiel
veneremos inmune y glorioso
como el arca sagrada Israel.
Por que fuese
más alta tu gloria,
y brillasen tu precio y poder,
tres dilemas, oh Patria, se vieron
tu dominio gozar, y perder.
Libertad, libertad adorada,
¡mucho cuestas, tesoro sin par!
Pero valen tus goces divinos
esa sangre que riega tu altar.
Si a los
pueblos un bárbaro grita,
removiendo su extinto furor,
fraticida discordia evitemos,
¡diez mil tumbas recuerdan su horror!
Tempestades el cielo fulmina,
maldiciones descienden sobre él,
y los libres adoren triunfantes
de las leyes el rico joyel.
De laureles
ornada brillando,
La Amazona soberbia del Sud,
en su escudo de bronce reflejan,
Fortaleza, Justicia y Virtud.
Ni enemigos le humillan la frente,
Ni opresores le imponen el pie:
Que en angustias selló su constancia,
Y en bautismo de sangre su fe.
Festejando la
gloria, y el día
de la nueva República el Sol,
con vislumbres de púrpura y oro,
engalana su hermoso arrebol.
Del Olimpo la bóveda augusta
resplandece, y un ser divinal
con estrellas escribe en los Cielos,
Dulce Patria, tu nombre inmortal.
De las Leyes
el Numen juremos
Igualdad, patriotismo y unión,
inmolando en sus aras divinas
ciegos odios, y negra ambición.
Y hallarán los que fieros insulten,
la grandeza del Pueblo Oriental,
si enemigos, la lanza de Marte,
si tiranos de Bruto el puñal.
¡Orientales,
la patria o la tumba!
¡Libertad o con gloria morir!
Es el voto que el alma pronuncia,
y que heroicos sabremos cumplir!
La Bandera de Artigas
Por
disposición legal, la Bandera de Artigas
debe tener las mismas proporciones que las
del Pabellón Nacional. La Bandera de Artigas
identifica y hace honor a la figura del
Prócer de la Patria, Don José Gervasio
Artigas. La bandera consta de tres franjas
horizontales del mismo ancho, siendo de
color azul la superior e inferior y blanca
la del centro. Las franjas expresadas
estarán atravesadas diagonalmente por una de
color rojo de igual ancho que las
anteriores, que se extiende de la parte
superior, junto al asta, al ángulo inferior
opuesto.
La Bandera de
los Treinta y Tres Orientales
La
Bandera de los Treinta y Tres orientales,
rememora el Desembarco de los 33 valientes
en la Playa de la Agraciada, efectuado el 19
de abril de 1825.
La Bandera de
los Treinta y Tres Orientales, tiene tres
franjas iguales, que corren horizontalmente,
siendo la primera de color azul, la segunda
de color blanco y la tercera punzó. La
segunda franja (color blanco), lleva la
inscripción: "Libertad o Muerte" (ley del 26
de agosto de 1825).
La Escarapela Nacional
La
Escarapela Nacional (leyes de 22 de
diciembre de 1828 y 10 de julio de 1916),
tiene en su caso los colores de la bandera
nacional y de la bandera de Artigas, siendo
su uso libremente permitido a los
particulares.
La Escarapela
nacional, es azul y celeste, de acuerdo a la
Ley de Creación del 22 de diciembre de 1828.
Esta escarapela es de uso libre para los
ciudadanos de la Nación, quedando la
variación (aprobada mediante ley 5.458 del
10 de julio de 1916), para uso exclusivo del
Ejército, la Marina y las Fuerzas Aéreas de
la República.